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domingo, 29 de marzo de 2009

Reflexiones - Kimani Nganga

A Kimani Nganga Maruge le queda bien el uniforme de su escuela. Todo un mérito si se piensa que no a cualquier persona de 85 años le sientan un par de pantalones cortos, una camisa celeste escolar y unos largos calcetines blancos.

Debe ser por el entusiasmo que Kimani se ve tan bien. La BBC cuenta que el keniano está feliz por haber cumplido su sueño de entrar al colegio y también lo están las autoridades de su país, que no esperaban que alguien tan viejo respondiera a la política de hacer gratuita la educación primaria. Pero Kimani quería aprender a contar la plata que espera le pagarán por haber peleado contra los británicos en 1950 y también quería aprender a leer para poder descifrar la Biblia porque no cree en la versión que le dan cada domingo en la iglesia.

Kimani, que comenzó a estudiar en el año 2004, tiene el récord Guinness de ser la persona con más edad al momento de entrar al colegio. Y como su caso es emblemático fue elegido para viajar a Nueva York. Allí les dirá a los líderes reunidos en la Cumbre de las Naciones Unidas que hay más de 115 millones de niños que son demasiado pobres para estudiar.

Tomado de Noticiacristiana.com

Este es un buen ejemplo para aquellos que creen que es demasiado tarde para empezar. Nunca es demasiado tarde. Lo que no se comenzó aún se puede comenzar ahora. Dios siempre extenderá su mano para sostener a aquel que dice, este es mi día.

No dejes que la inercia te arrastre, tienes buenos motivos para creer que pueder comenzar de nuevo , pero el mayor motivo que debe inspirar es la persona de Jesús, quién siempre estarpa a tu lado, porque así lo ha prometido. Por lo tanto, vamos..comienza de nuevo. Hazlo hoy.

Levántate, porque este asunto es tu responsabilidad, pero estaremos contigo; anímate y hazlo . Esdras 10:4

Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque no hay actividad ni propósito ni conocimiento ni sabiduría en el Seol adonde vas. Eclesiastes 9:10.

Fuente: porsugracia

miércoles, 25 de marzo de 2009

Protege tus sueños - Parte 3

Tercer consejo: No te dejes llevar por tus emociones

Mateo 13:20-21 nos dice: Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

El sueño puede durar poco si nos dejamos llevar por nuestras emociones. Incluso éstas son enemigas de la Palabra, porque la recibes con gozo, pero cuando viene la aflicción te desanimas. Muchos sueños corren el mismo riesgo de morir por las emociones.

Temo a las personas altamente emocionales porque son inconstantes y no se sabe cómo reaccionarán. Los deportistas triunfadores son aquellos que dominan sus emociones. Hay personas que se inscriben en la universidad muy entusiasmadas. Si quieren ser abogados, se compran un maletín, el traje y la corbata, pero desisten a la primera tarea que les asignan. Cuando viene la aflicción y el esfuerzo se dan cuenta que no nacieron para esa profesión y buscan otra. Sin embargo, lo mismo les sucederá si deciden ser arquitectos o cualquier otra cosa, porque se dejan llevar por sus emociones y cambian de carrera una y otra vez.

Es irónico pero el gozo no hace nada por un sueño, la aflicción sí, porque logra asfixiarlo rápidamente. Alcanzan sus sueños las personas libres de ataduras, que se preparan y no se dejan dominar por sus emociones. En ciertas oportunidades he querido renunciar al ministerio.

La presión y el trabajo son intensos. Las críticas y mentiras que se dicen de mi son duras. Para que te des una idea, multiplica por 2 las veces que has querido abandonar tu célula, el resultado son las veces que he querido dedicarme a otra cosa. No somos de acero, por su puesto que hay momentos de debilidad que nos impulsan a dejarlo todo, pero los impulsos no deben dominarnos. Sólo el Señor puede ayudarte.

Si quieres ver realizado tu sueño, la convicción siempre debe ser mayor que la emoción y el sentimiento. De Jesús se dice que por el gozo puesto delante de Él, sufrió el oprobio y que verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho. Imagina que no hubiera aguantado la aflicción, no se hubiera cumplido su sueño de salvarnos. Demos gracias porque aguantó.

Recuerda que más de alguien depende de tus sueños. Quizá nadie te lo diga y nunca te lo reconozcan, pero la vida y Dios sabrán recompensarte por aguantar la aflicción que representa luchar por los anhelos. No pares de soñar, sin importar cuánto duela o los sacrificios que tengas que hacer, sigue adelante.

Fuente: porsugracia

domingo, 22 de marzo de 2009

Reflexiones - Gente puerco espín

En lo profundo de un cañón de Wyoming me encontré con el puerco espín más grande que he visto en mi vida. Mientras avanzaba pesadamente hacia mí, lo observé de cerca y le dí mucho espacio. Yo no me iba a acercar a un tipo cuyas púas parecían misiles. Con razón estaba solo.

Pero no está solo todo el tiempo. Cada noviembre y diciembre, los puerco espines se acercan lo suficiente los unos a los otros como para reproducir. Durante ese tiempo optan por relajar sus púas y luego regresan a sus cuerpos espinosos.

Casi en todas lugar hay uno que otro puerco espín con afiladas púas de crítica, sarcasmo o arrogancia. Tendemos a evitarlos, pero Dios nos coloca para que tengamos comunión. Nos manda a amarnos unos a otros, incluyendo a los que son tipo puerco espín. Y si somos honestos, tendremos que admitir que nosotros también tenemos púas.

Juan escribió: “El que ama a Dios, ame también a su hermano” (1 Juan 4:21). Para hacer esto tenemos que pedir a Dios que nos ayude a “relajar nuestras púas”, incluso cuando otras personas sean espinosas. El Espíritu Santo nos ayudará a dejar de ser tan defensivos, críticos o controladores, y nos capacitará para amar a nuestros hermanos cristianos. Es la manera en que le mostramos al mundo que amamos a Dios (Juan 13:35).

Fuente: porsugracia

jueves, 19 de marzo de 2009

Protege tus sueños - Parte 2

Segundo consejo: Prepárate

Mateo 13:19 advierte: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

Los sueños son como una semilla. La parábola del sembrador se aplica a toda siembra, sin importar cuál sea. Puede ser Palabra, cariño, conocimiento o actitudes. La segunda cosa que amenaza un sueño y que le impide fructificar es la falta de conocimiento.

Si deseas ayudar a las personas enfermas, entonces debes estudiar medicina, además de orar a Dios y pedir el don de sanidad del Espíritu Santo. Si quieres ser jugador profesional de la liga de fútbol de Europa, debes cuidar tu cuerpo, estudiar en la academia deportiva, entrenarte y aprender. Se nota cuando las personas se preparan para alcanzar sus sueños, así como también es evidente cuando alguien quiere alcanzar algo, pero no sabe lo que está haciendo ni cómo lograrlo.

Un sueño se ve truncado por ignorancia. Es verdad que tampoco podemos ser omniscientes y saber todo, así que con humildad, busca a quienes puedan ayudarte y complementar tus conocimientos. Atraer a las personas ideales a tu equipo de trabajo también es una decisión inteligente para lograr todo cuanto te propongas. No lo olvides, para alcanzar tus sueños aprende, estudia y prepárate.

No es lo mismo querer que en el país haya justicia, que prepararse como abogado y llegar a la Corte Suprema y contribuir con ese sueño. Yo estaba ilusionado con predicar la Palabra. Estudié y llevé un curso sobre cómo hablar en público. Pero en ese curso enseñaban cosas que incluso violaban los principios de valores bíblicos. Entonces me arrodillé ante el Señor y le pedí ayuda.

Le dije: “quiero aprender, dame tu Palabra”. Así que comencé a escribir mis prédicas. Al principio decía más gloria a Dios, amén y aleluya que mensaje. Entonces tuve que esforzarme para eliminar todo lo innecesario y finalmente desarrollé mi propia enseñanza sobre cómo hablar en público, basada en los principios del Señor. Adquirí conocimiento y entendimiento.

Mi esposa es pastora ordenada por un Instituto Bíblico, yo tengo un Doctorado en Ministerios Pastorales, me preparé en las escrituras para poder dirigir con autoridad. Cuando entré al Modelo de Jesús y estudié los sistemas celulares existentes, oré y desarrollé el que Dios nos ha dado y que ahora funciona en muchas iglesias. Yo tenía un sueño que pudo haberse frustrado por falta de conocimiento, pero gracias a Dios no fue así.

Fuente: porsugracia

martes, 17 de marzo de 2009

Protege tus sueños - Parte 1

Soñar es fácil, pero alcanzarlos requiere esfuerzo. Lucha por lograr todo lo que has soñado.

Es muy común abandonar y desechar nuestros sueños. Trabajar por alcanzarlos demanda constancia y dedicación. Compartiré cuatro consejos que te ayudarán a lograrlo.

Primer consejo: libérate del cautiverio

El Salmo 126:1-2 dice: Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sión, Seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

El Señor nos ha liberado del cautiverio del pecado para que podamos soñar. Es justo que le alabemos y demos gracias por el precio que pagó por nuestra libertad. En cautiverio no se puede soñar. Incluso los animales cambian de comportamiento cuando son cautivos. Las orcas en cautiverio son incapaces de mantener su aleta dorsal erguida. Es una manifestación de su tristeza y humillación.

Eres tan libre en Cristo Jesús como los sueños que tengas. Si ya eres libre, demuéstralo soñando y luchando por alcanzar tus anhelos. Soñar nos mantiene alertas, ilusionados, activa nuestra fe, nos impulsa a trabajar y esforzarnos. Cuando eres esclavo de algún vicio, del sexo ilícito, el soborno, estafa o corrupción, los sueños se convierten en pesadillas.

Satanás quiere esclavizarte para que no sueñes. Sabe que si puedes soñar es porque eres libre por la sangre de Cristo. Cuando te liberas de un hábito nocivo y declaras a nuestro Señor Jesucristo como tu Salvador, la fe de ser alguien y poder hacer grandes cosas te renueva y te convierte en una persona entusiasta, llena de proyectos y deseosa de hablar con Dios. Justamente eso me sucedió el día que le entregué mi vida al Señor.

Los sueños están directamente relacionados con la mente y el corazón de cada persona. Si eres avaro y egoísta, difícilmente tendrás un sueño generoso. Pero si tienes buenas intenciones y tus sueños se relacionan con el beneficio de muchos, éstos se adhieren a tu corazón y tu mente, entonces tienes más posibilidades de alcanzarlos.

Si sueñas con ser doctor y sanar a las personas, ten por seguro que todo obrará a bien. Serás más exigente y soñarás con un hospital para niños con cáncer. Los buenos sueños se amplían y fructifican. Por eso es importante que cuides tu corazón y expandas tu mente. Cuídate de ti mismo y de tus debilidades porque así cuidas tus sueños.

Dios hace cosas maravillosas con aquellos que tienen buenos sueños. Él hará algo grande si tu sueño es grande, pero primero debes ser libre. Tus logros serán tan grandes como los sueños que te atrevas a cultivar. Un día fuimos con unos amigos a la construcción del nuevo templo.

Todos imaginábamos lo que habría en el lugar donde estábamos. Uno decía: “en esta silla donde me sentaré”, otro decía: “allá tengo mi parqueo reservado”, yo también les compartía: “justo aquí están las gigantescas pantallas que permitirán a todos aprovechar la Palabra”.

No hemos soñado con vigas, concreto y cemento. Hemos soñado con un albergue para miles de personas que conocerán al Señor. El edificio es sólo un recurso, el sueño es alcanzar a todos los que imaginamos lavados con la sangre del Cordero y bautizados en el Espíritu Santo. Seguramente lo veremos realizado, así como soñamos y alcanzamos a cada uno de quienes hoy integran Casa de Dios.

Fuente: porsugracia

domingo, 15 de marzo de 2009

Reflexiones - El Pez muere por su boca

Hay un dicho popular que dice: El Pez muere por su boca. Eso facilmente indica que los seres humanos debemos tener mucho cuidado con las palabras que salen de nuestra boca, no sea que un día veamos que regresan como boomerang. Ejemplo de esto son los siguientes casos:

JOHN LENNON:
Dijo en una entrevista a una revista americana: “el Cristianismo va a acabar, va a encogerse, desaparecer. Dijo además: ” Yo no preciso discutir sobre eso, estoy seguro de ello. Jesús fue bueno, pero sus disciplinas muy simples. Hoy, nosotros los Beattles somos mas populares que Jesucristo (1966)”. Después de hacer dicho que los Beatles eran más famosos que Jesús recibió 5 tiros de su propio fan.

TANCREDO NEVES:
En una ocasión en una campaña política dijo que si obtuviera 500 votos de su partido (PDS), ni Dios lo quitaría de la presidencia… los votos los obtuvo, pero su trono le fue quitado 1 día antes de su posesión.

EL CONSTRUCTOR DEL TITANIC:
El mayor navío de pasajeros de la época fue construido; en el día que entró a alta mar un periodista le hizo la siguiente pregunta al constructor: ¿qué tiene que decir en cuestión de seguridad de su navío? a lo cual en tono irónico, le dijo que “ni Dios podría hundirlo!”, el resultado fue el mayor naufragio de un navío que ya existió en todo el mundo hasta hoy.

BON SCOTE:
Ex-vocalista de grupo AC-DC en una música decía la siguiente frase: “Don’t stop me, I’m going down all the way, wow the high way to hell” (No me lo impida.,voy a seguir el camino hasta la entrada del infierno), poco después fue encontrado muerto, asfixiado por su propio vómito.

La verdad es que nuestras palabras podrían ser nuestro mayor castigo. Alguién dijo: “Prefiero asegurarme de que mis palabras sean lo más dulces y suaves posible, no sea que un día tenga que tragármelas”.

Así también la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosas. Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan pequeño fuego!

Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno e inflama el curso de nuestra vida.

Porque todo género de fieras y de aves, de réptiles y de animales marinos, se puede domar y ha sido domado por el género humano, pero ningún hombre puede domar la lengua; es un mal turbulento y lleno de veneno mortal.

Santiago 3:5-10
Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido hechos a la imagen de Dios; de la misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

Fuente: porsugracia

miércoles, 11 de marzo de 2009

¡Lo Intente y Nada Paso! ¿Como hacer para que Algo Bueno Pase en mi Vida?

Muchas personas han estado experimentando cambios en sus vidas, para algunos son cambios positivos y están viendo resultados extraordinarios en sus matrimonios, sus finanzas, sus negocios, pero hay otros que todavía están luchando por sobrevivir, anhelando ser feliz, deseando tener una vida de dicha y prosperidad. Estas últimas dicen: ¡Lo he intentado todo y nada ha pasado!

Quizás usted leyó la siguiente anécdota: Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel. El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles. -Te felicito, le dijo el capataz. Sigue así. Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano. A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles. -Debo estar cansado, pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol. Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol. Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento. El capataz le preguntó: -¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez? –Afilar, no he tenido tiempo para afilar. He estado demasiado ocupado talando árboles.

Esta anécdota nos muestra que con intentarlo no basta, que no es suficiente definir lo que quieres conseguir y empeñarse en ello ni siquiera con dedicación y esfuerzo. Eso es bueno pero es necesario comprometerse. Leyó bien: comprometerse. Para que algo pase en la vida y en su vida necesita estar comprometido. Por ejemplo, Dios estaba comprometido a amarnos para que no nos perdiéramos que envío a su hijo. Jesús vino a buscar y a salvar lo que había perdido y estuvo comprometido hasta morir en la cruz. Pablo estaba comprometido en llevar las buenas noticias a los gentiles, y usted y yo somos parte de ese compromiso.

¿Está comprometido en su matrimonio? ¿A qué está comprometido?

¿Está comprometido a estar en libertad financiera o esclavo de las deudas? ¿Está comprometido a una vida pura, integra o a una vida de placeres lejos de Dios?

¿Está comprometido al éxito o al fracaso? ¿A que está comprometido o comprometida?

Todos estamos comprometidos a algo o alguien. El compromiso es el lenguaje que yo sostengo con mis acciones. Lo que hasta ahora estas obteniendo en la vida, en tus relaciones y en tus finanzas es lo que hasta ahora has dado. Si quieres tener un futuro diferente debes partir del compromiso. ¿Qué quiero que suceda en tu vida?

En la biblia encontramos a un hombre que era hijo de un honorable, pero era ciego. Estamos hablando de Bartimeo y esta historia la consigues en el Evangelio de Marcos 10: 46-52. Aquí encontramos varios principios interesantes, pero quiero detenerme en los versículos 51 y 52:

“Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”

En este pasaje encontramos a un Bartimeo comprometido a ver, él dio todos los pasos necesarios para obtener su milagro. El no se fue por las ramas quejándose de lo duro que había sido vivir ciego durante mucho tiempo, excusándose de las personas y circunstancias sino que cuando estaba con Jesús fue muy claro en su pedido: “quiero recobrar la vista”. Y Jesús le responde: “Tu fe te ha salvado”, y conocemos el final feliz de Bartimeo.

Bartimeo estuvo comprometido con alcanzar la visión que necesitaba ¿Y usted hasta donde está comprometido hoy en su vida? ¿Qué quieres que acontezca en su vida?

Si tú estás comprometido vas a hacer que las cosas pasen, pero si no hay compromiso no llegaras lejos. Para que algo bueno suceda en tu vida debes hacerte cargo de que el futuro sólo existe en tus declaraciones, tú puedes crear con otros el futuro que elijas. Puedes elevar tus compromisos sobre tus estados de ánimo y producir acción.

Hoy es el mejor día para comprometerse a ser la persona que Dios quiere que seas. Hoy es el mejor día para iniciar una nueva vida o volver a comenzar.

Fuente: porsugracia

domingo, 8 de marzo de 2009

Reflexiones - El Autobus a Ninguna Parte

Mientras estaba sentado en una banca en la parada de buses, intentando determinar dónde iba a ir, escuché a un hombre preguntarle a la cajera por un boleto a ningún lado.

Pareciendo un poco confundido, al pasarme el hombre al lado, decidí detenerle y preguntarle: “Señor, no pretendo inmiscuirme pero… ¿le escuché pedirle a la cajera un boleto a ningún lado?”

El hombre se volteó hacia mí y contestó: “Sí, y es allá que este boleto me llevará y, sin embargo, lo estoy pensando dos veces”.

Entonces le pregunté al hombre: “¿Por qué lo está pensando dos veces?”

Él contestó: “Aquí estoy ahora, en un lugar donde estoy acostumbrado a todo lo que me rodea, conozco a mucha gente, tengo muchos amigos, usted sabe, todas las cosas que nos hacen sentir cómodos en la vida.

Una vez que me suba a este bus, todo aquello se habrá ido. No sé si me gustará donde vaya a parar, ni sé si será mejor o peor que aquí”.

Le agradecí al hombre por su respuesta y le estreché la mano.

Al acercarme a la ventanilla, comencé a preguntarme si este era el boleto que compraría. Parado frente de la cajera, mirando el tablero de salidas, sentí un golpecito en mi hombro. Cuando me di la vuelta, vi al caballero con quien había estado conversando momentos antes.

Me dijo: “No tengo idea de dónde planea ir, pero si es el mismo lugar adonde yo estaba planeando ir, puede tener este boleto”.

Así que le pregunté al hombre: “¿Qué le hizo cambiar de idea?”

Contestó: “No puedo manejar el no saber dónde pudiera llegar o cuán lejos pudiera llegar, así que aquí me voy a quedar a pesar de todo lo que está mal con este lugar. Así que, si quiere este boleto, es suyo”.

El hombre me entregó el boleto y se dio la vuelta antes de que pudiese agradecérselo.

Sentado, esperando por este bus, comienzo a pensar de todo lo que este hombre había dicho. Entonces comienzo a preguntarme si estaba listo para subirme a este bus yo mismo. ¿Qué hare? ¿Qué habrá allá? ¿Cuán malo será allá? ¿Cuán bueno será allá?

Antes de que me diese cuenta, un hombre habló por el altoparlante y dijo: “Ahora estamos abordando el bus a ningún lado. Todos los pasajeros, favor de dirigirse a la puerta #1”.

Me levanté de mi asiento y comencé a caminar por el corredor hacia la puerta #1. A mitad de camino, miré hacia atrás para ver cuántos se iban en este bus. No vi a nadie.

Le entregué al conductor mi boleto y le pregunté: “Señor, ¿cuántos van en este bus?”

Él contestó: “Hoy, solo usted… nadie más”.

Así que le pregunté: “¿Toman muchos este bus?”

Él contestó: “Muchos han comprado boletos, pero la mayoría parece nunca aparecerse. Y si lo hacen, sólo llegan hasta aquí”.

Un poquito asombrado le pregunté: “¿A qué atribuye usted esto?”

Él contestó: “Hijo, he conducido este bus por muchos años, nunca viendo dos días iguales, conducido millones de millas, sólo para ver nada. Creo que muchos de nosotros estamos perdidos y nos parece que el único lugar al que debiéramos ir es a algún lado. Así que la gente viene, compran un boleto a ningún lado, pensando, esperando, que les llevará a algún lado.

Aquellos que se han subido, nunca más les he vuelto a ver; sin embargo, aquellos que no lo han hecho, han vuelto a este mismo punto, a esta misma puerta, vez tras vez. Habiendo dicho esto, este bus va a partir. ¿Deberé romper este boleto? ¿Me estará acompañando?”

Le entregué al hombre mi maleta y me subí al bus dirigido a… ¡a algún lado!

Mucha gente anda por la vida queriéndose subir a un bus (o tal vez un auto, tren o avión) que los lleve a algún lado mejor que en el que ahora viven, descubriendo en el camino que más bien se dirigen a “ningún lado”. En realidad, no podemos huir todo el tiempo de la realidad, sólo nos quede enfrentarla.

Recuerdo una vez que una amiga me confió que quería cambiar de empleo porque su jefe y compañeros no constituían el mejor equipo con el que se podía trabajar… en aquella ocasión le contesté lo que le he planteado a tantos otros a lo largo de mi vida: “Dios nos ha colocado en el lugar preciso para influir (ser sal y luz) y evitar que el enemigo de nuestras almas se salga con la suya”. Tal vez parezca que somos muy pocos y que tenemos muy poca fuerza, ¡pero resulta increíble el poder lumínico de una vela en una habitación totalmente a oscuras!

No se suba al bus a ningún lado, más bien busque dirección de Dios para cumplir con Sus propósitos de este lado del cielo. ¿Le falta guía en cuanto a esto?

Fuente: porsugracia

miércoles, 4 de marzo de 2009

No hables asi

Uno de los problemas más serios que enfrentamos las personas son los que tienen que ver con las conversaciones. No sabemos conversar, muchos piensan que conversar es intercambiar palabras. Por causa de nuestra mala conversación enfrentamos conflictos, entre ellos tenemos la depresión, el alcoholismo, la violencia, la rebelión de los hijos, el divorcio, la ansiedad y hasta trastornos físicos como el cáncer, el corazón y otras enfermedades.

La Biblia enseña en Santiago: “Las palabras que decimos con nuestra lengua son como el fuego. Nuestra lengua tiene mucho poder para hacer el mal. Puede echar a perder toda nuestra vida, y hacer que nos quememos en el infierno.” (Stg.3:6 BLS)

Se ha dado cuenta que nuestra vida gira en torno a conversaciones, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos conversando. Conversamos con Dios, conmigo mismo, con la pareja, con los hijos, los compañeros, los amigos, los vecinos, y otros relacionados. Las preguntas que debemos hacernos: ¿Qué clase de conversaciones estoy teniendo? ¿Mis conversaciones están bendiciendo o están destruyendo vidas?

En mí y en usted radica un poder y a veces no le damos tanta importancia a las palabras que decimos, quizás usted pueda identificarse con una de estas palabras:
Nunca vas a cambiar….
Esto no va a funcionar….
No lo vas a lograr…
Pero no se puede…..
En otro momento lo intento…..
Eres igual a…
Esto se lo llevó quien lo trajo…
Ya es muy tarde…
Siempre igual…
Te lo dije…
Yo sabía…

Mucho de lo que no sucede en mi vida se debe a las conversaciones que estoy desarrollando. ¿Será que debo cambiar mis conversaciones para obtener buenos resultados? Veamos lo que dice la biblia: “De un mismo pozo no puede salir agua dulce y agua amarga o salada. Tampoco da higos un árbol de aceitunas, ni da uvas un árbol de higos.” (Santiago 3:11,12 BLS).

Un factor fundamental en los problemas de nuestras conversaciones es la confusión entre observaciones (hechos) y opiniones (juicios), nosotros solemos ser rápidos para emitir juicios y no nos damos el tiempo para preguntar, averiguar y tener base de lo que vamos a hablar, necesitamos pasarlas por las tres rejas. Te lo ilustro con la siguiente anécdota:

Un joven discípulo llega a la casa de su Maestro y le dice: vengo a contarte lo que dicen de tí…..
Espera!! Lo interrumpe el sabio ¿Ya has hecho pasar lo que vas a contarme por las tres rejas?
¿Las tres rejas? ¿A qué te refieres?
La primera muestra la diferencia entre hecho y opinión ¿Estas seguro que lo que vas a contarme ha sucedido o es la opinión de alguien?
- No puedo decirte que haya ocurrido. Lo oí comentar a tus vecinos
Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja que es la bondad. Eso que vas a decirme ¿es bueno para alguien?
-No en realidad, no Todo lo contrario
Ah!! Vaya. La última reja es la del crecimiento
¿Servirá lo que vas a decirme como un espacio de aprendizaje para que yo crezca? 
-A decir verdad: NO
Entonces dijo el Maestro sonriendo: Si solo es un juicio, si aparte es negativo, si no está fundado en un hecho real y además tampoco me va a servir para crecer ¿que sentido tiene que le destinemos tiempo y energía? No me lo digas.

¿Te ha pasado algo así? ¿Lo has filtrado a la luz de la Palabra de Dios? ¿Tus conversaciones son de bendición o de maldición?

El filtro de la palabra de Dios lo encontramos en Efesios 4:29 “No digan malas palabras. Al contrario, digan siempre cosas buenas, que ayuden a los demás a crecer espiritualmente, pues eso es muy necesario.” (BLS)
¿Lo que digo trae bendición a mi vida? ¿Ayuda a crecer a otros? Si no es así, no lo digas.

Es importante estar conscientes de nuestras palabras y conversaciones, eso nos ahorraría muchos malos ratos y disfrutaríamos mas la vida, evite el juicio sobre los demás y aprenda a poner freno sobre lo que va a decir, cuide su corazón porque la lengua es solamente un instrumento.

Hay tres cosas en la vida que no vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.

Algunas palabras pueden ser como flechas al corazón. Si lo que estás pensando puede ser flecha que hiera, no lo digas. Es preferible guardar silencio. Asegúrate de que lo que vayas a decir este cargado de vida y bendición para tu vida y la de otros. Hoy es el mejor día para hacer de nuestras conversaciones las mejores y tener buenos resultados.

Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad. Winston Churchill

Fuente: porsugracia

domingo, 1 de marzo de 2009

Reflexiones - La Vasija de misericordia

El maestro estaba buscando una vasija para usar. En el estante había muchas- ¿Cuál escogería?. Llévame, gritó la dorada. “Soy brillante, tengo un gran valor y todo lo que hago, lo hago bien; mi belleza y mi brillo sobrepasa al resto y para alguien como tú, Maestro, el oro sería lo mejor”.

El maestro pasó sin pronunciar palabra; él vio una plateada, angosta y alta; “ Yo te sirvo amado Maestro, vertería tu vino y estaría en tu mesa cada vez que comieras; mis líneas son agraciadas y mis esculturas son originales, y la plata te alabaría para siempre”.

Sin prestar atención el Maestro camino hacia la de bronce, era superficial, con una boca ancha y brillaba como un espejo: “ Aquí.. Aquí” grito la vasija. “Se que te seré útil, colócame en tu mesa donde todos me vean”. “Mírame” gritó una copa de cristal muy limpia. “Mi transparencia muestra mi contenido claramente, soy frágil y te serviré con orgullo y se con seguridad que seré feliz de morar en tu casa”.

Vino el maestro seguidamente hacia la vasija de madera, sólidamente pulida y tallada: “Me puedes usar Maestro amado, pero úsame para las frutas dulces y no para el insípido pan” Luego el Maestro miró hacia abajo y fijó sus ojos en una vasija de barro, vacía, quebrantada y destruida, ninguna esperanza tenía la vasija de que el Maestro la pudiera escoger para depurarla y volverla a formar, para llenarla y usarla.

Ah, esta es la vasija que he deseado encontrar, la restauraré y la usaré, la haré toda mía”. “No necesito la vasija que se enorgullezca de si misma, ni la que se luzca en el estante, ni la de boca ancha, ruidosa y superficial, ni la que demuestre su contenido con orgullo, ni la que piensa que todo lo puede hacer correctamente, pero si esta sencilla llena de mi fuerza y de mi poder” Cuidadosamente el Maestro levantó la vasija de barro; la restauró y purificó y la llenó en ese día, Le habló tiernamente diciéndole: “Tienes mucho que hacer solamente viértete en otros como yo me he vertido en ti”.

Y mientras leía y meditaba en estas palabras recordé que soy simplemente una vasija que por misericordia Dios me ha llenado. Hoy, por lo tanto no debo olvidar que sigo siendo la vasija de misericordia para que el orgullo no se eleve por encima de mi corazón y termine perdiendo fácilmente lo que por misericordia he recibido. “ Señor. Para mostrar tu amor y tu misericordia, un día tomaste mi vida quebrantada, inútil, destruida y tristemente deshecha, pero en tus manos toda mi existencia cambio.

Hoy soy lo que soy, solo por misericordia. Ayúdame en este día a no creerme la vasija de cristal, de oro o de plata, mas recordar en mi diario caminar que soy simplemente una vasija quebrantada, más en tus manos restaurada.

Romanos 9:22-23
“ Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria”.

Fuente: porsugracia

viernes, 27 de febrero de 2009

Se busca un valiente

David huía de la locura de Saúl y se refugió en la Cueva de Adulam que precisamente significa refugio. Solo, lleno de interrogantes por su futuro, forzado a irse lejos de los suyos, no iba a permitir que las circunstancias por difíciles que fueran endurecieran su corazón. Se determinó a mantenerse humilde, sumiso y sobre todo quebrantado de corazón.

Muchos a su alrededor lo estaban observando, su ejemplo impactó a otros que sufrían y de buenas a primeras un grupo de hombres se reunieron con él en aquella cueva. Su familia se allegó a él pero junto con ellos llegaron afligidos, endeudados y amargados de espíritu (1 Samuel 22:1-2).

Se acercan a David porque comprendieron que este sufrido hombre los entendería. Lo que ellos no se imaginaban era que aquél quebrantado hombre tenía un corazón conforme al de Dios y que sería el instrumento que Dios usaría para transformarlos de desechados en valientes.

Cada día eran más, hasta que se formó un grupo de 400 hombres llenos de problemas,¡qué "iglesia" la de David! Allí en aquella cueva los animaba, cantaba alabanzas de exaltación a su Dios, les ministraba. Quizás alguno en algún momento quiso incitar al grupo a tomar venganza en contra de todos los que los habían oprimido: "levantémonos contra Saúl, destruyámoslo y que reine David". Sólo expresaban lo que había en su corazón: amargura.

David tiernamente les recordaba: "Dios tiene sus planes trazados, no los entiendo a cabalidad pero Saúl sigue siendo el ungido de Jehová, mejor adoremos y permitamos así que nuestro corazón sea limpio de toda venganza y amargura".

Dios estaba formando a David para ser el próximo rey de Israel y a su vez lo estaba utilizando para formar a los valientes que constituirían su ejército. Los valientes no se forman en los palacios, se forman en las cuevas, en los peñascos y en los desiertos (1 Samuel 23:14).

No permitirán que su pasado determine su futuro , no se quedarán afligidos para siempre, no se quedarán endeudados para siempre, no se quedarán amargados para siempre. Se habían unido a un líder quebrantado pero que no había permitido que su situación presente determinaran sus acciones, actitudes o sentimientos.

Le rodeaba la hostilidad y el odio pero él , mantendría la humildad, la sumisión, la pureza de corazón y la adoración a Dios. Aquellos hombres aprendían cada día de su líder, se convertirían en valientes, tornarían la tragedia de sus vidas en una escuela para formar el carácter. Aquellos hombres necesitaban entender lo que es ser un hombre de carácter, no sólo valientes fornidos y llenos de músculos que derribaran enemigos y gigantes, que mataran osos e hicieran grandes proezas.

Ser valientes era más que todo eso, era forjar un carácter de siervo y adorador del Altísimo. Los valientes son aquellos atrevidos y osados que ven el obstáculo de frente y no desisten ni se retiran. Si pueden saltar el obstáculo, eso hacen.

Si no lo pueden saltar lo rodean, si no lo pueden rodear, lo empujan y si no lo pueden empujar, esperan,¡alguna fuerza sobrenatural intervendrá y lo moverá pero el valiente no desiste! Aquellos hombres que se encontraban en el proceso de convertirse en valientes, se refugiaron en el lugar fuerte, levantaron una fortaleza de Dios donde esconderse y en aquella fortaleza, Dios les sanó sus almas, les pagó las deudas de amor que tenían y les llenó de gozo, derramando óleo sobre su aflicción y heridas. Pasaron años y se mantuvieron al lado de su líder. El recuento bíblico los registra como los valientes de David.

En dos libros se registran sus nombres y algunas de sus hazañas(2 Samuel 23:8-39). Aquellos amargados transformados en valientes, enfrentaron al enemigo, cruzaron el campo del enemigo para bendecir a su rey. Pero,¿ se dio cuenta de algo relevante? De los 600 se destacaron 30 y de entre los 30 se destacaron.

Debe ser siempre nuestro anhelo: la excelencia en nuestro servicio, no te quedes entre las multitudes, sé distinguido, sé de renombre, siempre para la gloria de Dios no para tu propia exaltación.

La descripción bíblica de lo que llegaron a ser estos hombres es impresionante (1 Crónicas 12:2,8), armados, ambidiestros, lanzaban piedras, tiraban flechas, valientes para pelear, diestros con escudo y pavés, rostros como de leones y ligeros como gacelas. ¡Quién pudiera decir que eran los mismos que un día llegaron a esconderse en la Cueva de Adulam! Se busca un valiente.

¿Lo hallará Dios en ti? ¿Te conformarás en ser de la multitud escondida y temerosa o llegarás a ser de los 30 o de los 3? ¿Estás en la cueva o en el desierto donde se está formando un poderoso guerrero de Jehová? ¿Le estás permitiendo al Espíritu Santo, sanar tus pasado, tu aflicción, tu deuda y tu amargura para transformarte así en un valiente?

¡SE BUSCA UN VALIENTE!

martes, 24 de febrero de 2009

Hacia donde te diriges…

El Motivador Steve Chandler reportero de deportes en 1976 entrevisto a un Fisicoculturista y aspirante a actor llamado Arnoldo Schwarzenegger. Chandler recuerda que le preguntó: \” Hacia donde te diriges y cual es una de tus metas\”. Con una voz calmada Schwarzenegger respondió: \” Camino hacia la meta de ser el Actor número 1 de Hollywood. Para ese entonces su imagen no prometía mucho. Su acento Austriaco y su figura monstruosa no prometía mucha aceptación de las audiencias futuras. Steve se lo trató de decir y Arnoldo le respondió. Para llegar a esa meta estoy usando el mismo método que usé en el fisicoculturismo y este método consiste en: Crear una visión de si mismo y de lo que quieres ser y entonces comenzar a vivir dentro de esa pintura mental como si eso fuera verdad. Esto suena ridiculamente simple, pero dentro de esa simpleza, Schwarzenegger caminó y llegó a ser no solo un artista reconocido mundialmente sino ahora gobernador de California.

Tenemos a veces una imagen distorsionada de nosotros mismos y nos olvidamos que somos el producto de la mano de Dios. Cuando comenzamos a caminar en el sendero de lo expresado por Dios, todas las otras mentiras que gente significativa nos ha dicho comienza a derrumbarse.

Nunca dejes que el heroe que Dios creó en tí, se ahogue en las corrientes tumultuosas de quienes te quieren inundar.

Efesios 2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.

Salmos 92:5 ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.

Pr 23:7
Porque cual es su pensamiento en su alma, tal es él.

Fuente: porsugracia

domingo, 22 de febrero de 2009

Reflexiones - La niña de sus ojos.

La Palabra de Dios dice en Deuteronomio 32:10 que para Dios sus criaturas son de especial cuidado y que Él las protege como a sus propios ojos.

Todos protegemos con especial precaución nuestros ojos, ¿Verdad? Ante la amenaza de peligro, casi instintivamente tenemos la tendencia de cubrir nuestros rostros y en especial los ojos.

Cuenta una parábola que dos hermosas piedras azules brillaban en el lecho de un río de montaña y soñaban ambas con ser recogidas algún día para lucir orgullosas en la corona real de alguna reina, o adornar el collar de alguna princesa o el anillo de un rey.

El día llegó y aquellas piedras fueron recogidas, es que eran hermosas. El destino que les esperaba era muy diferente del que ellas creían. Una mano tosca las tomó, las hundió en cemento y a partir de aquel entonces comenzaron a formar parte de una pared junto con otras piedras. ¡Qué inútil se sentían aprisionadas en ese muro! De alguna manera, entablaron amistad con un fino hilo de agua que filtraba dentro de aquel muro y le rogaron que socavara el cemento alrededor de ellas para que pudieran desprenderse. Así lo hicieron, y al cabo de unas semanas se habían desprendido de aquella pared y rodado hasta el piso.

Desde allí abajo, observaron cuál era el lugar que ocupaban en el muro. Allí, bellamente dibujado y adornado con piedras, estaba el rostro del Señor, majestuoso, imponente, pero ciego, sin ojos. Sus profundos ojos azules se habían desprendido. Durante la noche, el guardia barrió esas piedras en el suelo y fueron a parar al basurero para que nadie más se acuerde de ellas.

Pensamos que nuestro plan para nuestras vidas es mejor que el de Dios ¿Verdad? Ansiamos lugares, puestos y privilegios ignorando que la única persona en el mundo que es capaz de cuidar de nosotros mejor aún que nosotros mismos es nuestro hacedor Dios. Él te ama tanto que te cuidará como a la niña o pupila de sus ojos.

Aquel que estuvo dispuesto aún a morir por ti, te pondrá en un lugar especial aunque tú no lo comprendas desde tu perspectiva actual.

Quédate allí, donde él te puso.

PENSAMIENTO DEL DIA: NUNCA OLVIDES QUE SOLO VIVIENDO EN EL CENTRO DE LA VOLUNTAD DE DIOS PARA TU VIDA, SERÁS FELIZ Y TE SENTIRÁS COMPLETAMENTE LIBRE.

Fuente: porsugracia

lunes, 16 de febrero de 2009

Jesús Nazareno, Rey de los Judíos

Uno de los momentos más significativos de mi vida fue cuando el Rector de la universidad donde había cursado mis estudios mencionó mi nombre para que subiera a recibir mi título; también recuerdo bien que una de las primeras cosas que hice al abrir el pergamino fue revisar que mi nombre estuviese bien escrito

Hoy revivo en mi mente esos momentos y no puedo evitar sonreír. En verdad fue un gran día. Sin embargo estoy completamente seguro que llegará el momento en que la persona más grande e importante de todo el Universo dirá mi nombre, el cual leerá escrito en Su libro de la vida; mi nombre, sencillamente eso sin títulos, sin grados, sin meritos por los que yo haya luchado, sólo por Su Gracia saldrá escrito allí y ese, sin duda será el día mas glorioso de toda mi existencia!

Pero mientras vivamos en esta tierra estaremos siempre marcados por diferentes títulos, y sé que para mis padres seré el hijo, para algunos el amigo, para mis hermanos, el hermano, para otros el veterinario, etc., pero lo que más deseo ser es un hijo de Dios.

En estos últimos meses he estado recibiendo algunas enseñazas del Señor que quisiera compartir con ustedes y es acerca de lo que sin duda es lo más difícil en la vida de un cristiano. El negarse a sí mismo. Estaba seguro de saber muy bien la teoría en este tema, pero Dios me ha estado enseñando que me faltaban aún algunas ¿prácticas de laboratorio?.

La Biblia dice que un día Jesús le preguntó a sus discípulos que quién decía la gente que era él y bueno, recibió una gran gama de respuestas. Más adelante en la vida de Jesús la gente pudo ver en realidad quien era él; su glorioso título se podía leer claramente en varios idiomas, en un lugar muy alto, a la vista de todos quienes entraban en la ciudad. Su título se encontraba sobre la cruz donde también él estaba siendo crucificado, pero fue allí donde quienes no estaban muy seguros de quien era ese personaje se dieron cuenta de la verdad: que ese despojo humano que yacía sobre esa sucia y ensangrentada cruz era precisamente Jesús, el Rey de los judíos, en otras palabras el Mesías anunciado, el salvador de la humanidad, el hijo de Dios.

Dios me mostraba por este pasaje lo que significó la cruz para Jesús, la negación total de sí mismo, para salvar a toda la humanidad. Me enseñaba también el Señor que la cruz es una cosa muy pesada para cargar y que precisamente, si llevamos nuestra cruz adonde quiera que vamos, esta nos va a pesar muchísimo, porque la cruz no es un instrumento para cargar sobre nuestras espaldas, sino para morir en ella.

Qué ejemplo tan hermoso nos dió nuestro Señor! Sufriendo la vergüenza de estar desnudo, con los brazos abiertos y clavados como señal evidente de vulnerabilidad, en un lugar alto a la vista de todos, obedeciendo a su Padre por encima de todas las cosas y pudiendo bajarse de la cruz con Su poder, no lo hizo, por amor a nosotros allí murió, con su título de Rey sobre su cabeza coronada con espinas.

Cuantas veces sin darme cuenta he reclamado mi vida para mi Cuantas veces le he dicho al Señor que las cosas que esta haciendo con mi vida no son precisamente las que me gustarían Y sin embargo se me olvida a ratos que yo un día le entregué mi vida y que ésta ya no me pertenece

Se que no es sencillo mi querido amigo, negarse a sí mismo es muy difícil, pero es allí sobre nuestra cruz, muriendo a nosotros mismos que nuestro título de hijos de Dios aparece a la vista de todos, desnudos y humillados tal vez pero obedeciendo a Dios, vulnerables y heridos, puede ser, pero haciendo la voluntad del Padre una cosa es segura, tal y como pudo haber hecho Jesús podemos dejar a un lado todo y bajarnos de la cruz, pero te imaginas que consecuencias desastrosas para la humanidad si Jesús hubiera hecho caso a las voces de los pasantes que le decian: ¡si eres verdaderamente el Hijo de Dios, bájate de la cruz!.

Querido hermano la voz que tu y yo debemos oír es si eres verdaderamente un hijo de Dios, quédate en esa cruz. Él conoce lo que se siente pues estuvo allí también y cuando hayamos obedecido la voz del Padre hasta que llegue Su tiempo, Él, que levantó de los muertos a Jesús nos levantará a nosotros también, para Su Gloria y Honra y habremos ganado nuestra batalla obedeciendo a Dios y lo que antes parecía una derrota ¡se convertirá en gloria y bendición.

Fuente: porsugracia

domingo, 15 de febrero de 2009

Reflexiones - Confía en Mí

Una vez se estaba incendiando un edificio de 9 pisos en el centro de una ciudad muy importante. Las personas del edificio al enterarse de que el edificio estaba en llamas rápidamente salieron de sus apartamentos, a excepción de un niño de 8 años de edad que dormía en el octavo piso, pues su papá había salido a comprar y su mamá estaba de viaje.

El fuego crecía cada vez más e iba subiendo piso por piso. Los bomberos intentaban apagarlo, sus esfuerzos eran cada vez imposibles El edificio estaba totalmente en llamas y los bomberos pidieron refuerzos a otras unidades de la ciudad.

El drama aumentó cuando los bomberos se dieron cuenta que había un niño en el octavo piso y el fuego crecía, iba ya por el quinto piso. De repente aparece el padre del niño preocupado por el niño, viendo este cuadro, los bomberos hacen un último intento, pero las escaleras no podían llegar hasta las paredes del edificio por haber fuego en todas ellas, entonces se escucha los llantos del niño, gritando - ¡Papi! ¡Tengo miedo!

El padre lo escucha y llorando le dice: - ¡Hijo! No tengas miedo yo estoy aquí abajo, No tengas miedo. Pero el niño no lograba verlo:
- Papi no te veo, solo veo humo y fuego.

Pero el padre sabe que está ahí en la ventana porque el fuego lo ilumina.
- Pero yo sí te veo, hijo.

- Hijo, ¿sabes qué debes de hacer?. Tírate, que aquí te agarramos todos los que estamos abajo, ¡TÍRATE!
El hijo le dice: - Pero yo no te veo.
El Padre contesta. - Sabes cómo lo debes de hacer, cierra los ojos y lánzate! El niño dice: - Papi no te veo, pero allá voy!
Y cuando el niño se lanzó abajo, lo rescataron.

Entonces el Padre lo abraza, llora con el hijo, juntos pero muy contentos.

El hijo comprende que hay veces que al Padre no se le ve pero sus palabras son suficientes para confiar en él.

Así es nuestra vida, muchas veces hay muchos incendios, sentimos problemas parecidos a este niño y nuestro padre DIOS nos dice: ¡¡TÍRATE!! CONFÍA EN MÍ, y nosotros tenemos que lanzarnos aunque no veamos nada, ni sintamos nada, con FE tienes que salir adelante. ¡Porque sólo su palabra nos basta!

Mateo 28:20
… He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Hebreos. 13:5
… Yo nunca te abandonaré ni te desampararé.
Salmos 94:22
… Mas el Señor me ha sido por refugio, Y mi Dios por roca de mi confianza.
Proverbios 14:26
… En el temor de Dios está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos.

Fuente: porsugracia

miércoles, 11 de febrero de 2009

Persevera hasta el final

Estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús. (Filipenses 1:6)

La Perfeccionará – Dios no opera por el método “¿Qué has hecho por mí?” ¿No te alegra? ¿Quién de nosotros podría llegar a la medida que Él ha marcado? La santidad está justo más allá de nuestro alcance, no importa cuán alto sea capaz de alcanzar.

Si alguna vez te has sentido como si no existe forma de llegar allí, si alguna vez sentiste que tu catalogo de fracasos aun después de tu conversión simplemente era demasiado, entonces este versículo es para ti. Por si no lo habías comprendido, eso significa que nos aplica a todos nosotros.

Pablo nos dice, noticias maravillosas, Dios no ha terminado aún con nosotros. Dios nunca nos deja. Él garantiza el resultado final, no somos nosotros. Lo que Dios comienza, lo termina.

Anteriormente vimos a Dios como el Padre de la perspectiva final. En otras palabras, en lo referente a los justos ante Él, Dios te trata como si ya estuvieras completo. Él no te ve como tú te ves. Él te ve en el mismo estatus que Yeshua,(Jesús) justo. Esa es la mitad de nuestra realidad. Completos en Cristo. Terminados. Sin nada que agregar.

Pero existe otra mitad. Y la otra mitad no es sobre justificación. Es esa mitad sobre la conformación y la utilidad del carácter. Es la mitad del trabajo en proceso. Empero, y es un empero muy grande, aun no depende de ti. Dios ha comenzado algo en tu vida y Él lo terminará. Él se asegurará que lo que debe cumplirse para la conformación máxima de carácter y utilidad en ti se cumpla.

Él gestionará tu proyecto de vida de tal manera que te confrontarás con esas cosas que Dios desea que completes. La mayoría del tiempo, no serán tareas. Dios no necesita que seas su buen trabajador. Él desea que te conviertas en su hijo devoto. La meta es semejanza de Cristo. Todo lo que hace en tu vida lo hace en pos de esa meta. Lo que haya para hacer en el camino será lindo, pero es el producto secundario de la meta final.

¿Recuerdas cuál es la imagen hebrea del pecado? No dar en el centro del blanco. La ingeniería de Dios está diseñada para moverte al centro del blanco para que todas las bendiciones y beneficios que Él lanza hacia ti te den en el lugar exacto. El Señor te mueve hacia la línea de fuego. Ese es el propósito.

El verbo griego aquí es epiteleo. La raíz es teleo – terminar, completar, perfeccionar. Pablo agrega el intensificador epi. Este es el final maestro. ¡El cierre con punto exclamatorio! ¡¡¡DIOS lo hará!!!

Sabes, hoy necesitaba leer para mí lo que escribo. Necesitaba saber que Dios trabaja para completarme, porque en días como hoy, simplemente no sé cómo puedo hacerlo yo. Ese, evidentemente, es el punto. Pero El puede. Gracias sean al Señor pues él es Dios.

Autor. Dr. Skip Moen

Fuente: porsugracia

lunes, 9 de febrero de 2009

Lucas Leys - Los Sueños Son Cosa Seria

Ezequiel 12:23. Ya vienen los días en que se cumplirán las visiones.

Es muy fácil minimizar los sueños. Si los tomamos como algo sin importancia, los sueños perderán su poder y potencial. Muchas voces a tu alrededor van a sugerir que es más acertado hacerle caso a los realistas y a los prácticos.

Lucas LeysLos visionarios suelen ser personas que incomodan a otros cuando deciden hablar de sus sueños y mucho más cuando esos sueños se cumplen. Es por eso que muchos prefieren anular las visiones de los soñadores. Todos los que cumplieron sus sueños tuvieron que callar esas voces que los invitaban a pensar que estos no eran cosa seria. Por eso, la clave para que los sueños no se deshagan es tomarlos muy en serio.

Un breve sueño bien concebido puede desencadenar una potente fuerza creadora en otras personas y así, sueño a sueño, se pueden transformar mil realidades. De todas las características que poseemos, soñar es una de las más semejantes a la imagen de Dios. No somos solo un cúmulo de moléculas ni de células; tampoco una suma de instintos repetibles innatamente. Podemos soñar y eso es algo seriamente planeado por Dios. Él nos dio esa capacidad como rasgo fundamental de nuestra creación. Soñar equivale a crecer, conquistar, crear, arreglar y mejorar. Los sueños son una energía necesaria para mantener y refrescar la creación a nuestro alrededor. Ellos nos permiten ver lo invisible, creer lo increíble y lograr lo imposible. Por eso es que cuando soñamos podemos sentirnos completos en el Señor. Los sueños muchas veces son revelaciones de Dios, por eso hay que encararlos con pasión, compromiso y esfuerzo. Si así lo hacemos, vendrán los días en que se cumplirán estas visiones.

Punto de reflexión
Cuando sueñas despierto, ¿qué es lo que más anhelas?
¿Por qué a Dios le gusta que soñemos?
¿Qué sueños aún no has podido alcanzar? ¿Cuáles ya has alcanzado?
Muchas personas se han olvidado de soñar y crear pensamientos positivos acerca de un futuro con éxito y victorias ¿A quién podrías ayudar a despertar al anhelo de soñar con Jesús?

Lucas Leys - www.especialidadesjuverniles.com

Fuente: porsugracia

martes, 3 de febrero de 2009

El videojuego cristiano ‘Catechumen’ ya ha vendido más de 90.000 copias

El pastor Ralph Bagley antes era fanático de los videojuegos. Según afirma “Juego desde los tiempos de Pacman”, haciendo mención de un juego que ha sido una institución en el área del entretenimiento compitiendo en popularidad con Hollywood.

Cuando, en 1992, Bagley, se convirtió al cristianismo, se dió cuenta que su afición a juegos violentos como Doom o Quake no eran compatibles con fe cristiana. Fue así como Bagley decidió fundar una empresa de videojuegos cristianos “N´Lightning Software”. Está considerado como un pionero, una especie de padrino de un sector que todavía es minoritario. “Catechumen” es el título de un videojuego concebido en 1999 por su compañía y que se ha convertido en el número uno de ventas en toda la historia entre los videojuegos cristianos.

El olfato comercial, una afición genuina a los videojuegos y una convicciones cristianas sólidas explican el éxito de Bagley. Al principio, no encontraba inversores. Todo cambió con la matanza de la escuela de Columbine, en abril de 1999.

[Catechumen] Las noticias sobre la afición de los asesinos a videojuegos violentos abrió un debate social. Muchas familias cristianas se dieron cuenta de que sus hijos ocupaban el tiempo libre con sexo y violencia virtual. De repente, Bagley empezó a recibir llamadas de los inversores. Se lo habían repensado.

“Los videojuegos cristianos despegaron porque los padres se dieron cuenta de que eran de gran calidad. Mis videojuegos no sermonean. Son juegos de acción basados en la historia. Incluso personas no religiosas pueden divertirse”, explica el reverendo Bagley.

Bagley afirma que sus videojuegos evitan la violencia gratuita y transmiten un mensaje bíblico, pero no son un sustitutivo de la Iglesia. El problema es que estos videojuegos son para ordenador personal. El reto es acceder al mundo de las consolas. Pero falta dinero. Los videojuegos cristianos están lejos de tener la difusión del pop cristiano, con ventas millonarias y un star system propio.

El superventas Catachumen ha vendido 90.000 copias. Grand Theft Auto IV, el último gran éxito de los videojuegos laicos, vendió 600.000 copias en sólo una semana. Los videojuegos cristianos son un sector marginal.

Fuente: porsugracia

viernes, 23 de enero de 2009

Deja ya de Acostumbrarte

No nos acostumbremos y vivamos la vida al máximo !!!

Nos acostumbramos…
a vivir en nuestra casa y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor.
Y como estamos acostumbrados a no tener vista,
luego nos acostumbramos a no mirar para afuera.
Y como no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas.
Y porque no abrimos completamente las cortinas, luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.
Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud.

Nos acostumbramos…
A despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde.
A tomar café corriendo porque estamos retrasados.
A comer un sándwich porque no da tiempo para comer a gusto.
A salir del trabajo porque ya es la tarde.
A cenar rápido y dormir con el estómago pesado, sin haber vivido el día.

Nos acostumbramos…
A esperar el día entero y oír en el teléfono: -hoy no puedo ir.
A sonreír para las personas sin recibir una sonrisa de vuelta.
A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos.
Si el trabajo está duro, nos consolamos pensando en el fin de semana. Y peor aún, hacemos pesado nuestro trabajo, y a los demás, viviendo en las críticas destructivas y en la siembra de la discordia hablando negatividad y todavía sin argumento alguno.
Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, vamos a dormir temprano y nos acostumbramos a quedar satisfechos porque siempre tenemos sueño atrasado.

Nos acostumbramos a ahorrar vida que, de poco a poquito, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados, nos perdimos de vivir.

Alguien dijo: La muerte está tan segura de su victoria que nos da toda una vida de ventaja.

No nos acostumbremos y vivamos la vida al máximo !!!

Aplicando esto a la vida diaria: ¿A cuántas cosas nos acostumbramos y creemos que no pueden ser de otra manera? ¿A cuántas cosas nos acostumbramos y dejamos de insistir en el cambio?

Muchas personas le tienen miedo al cambio, están acostumbrados a que siempre se ha hecho así, así lo hacia mi abuela, viven por las tradiciones, otros viven por las costumbres, otros por los ritos y otros han caído en la religiosidad y no están experimentando la gracia de Dios. Se han acostumbrado a una vida monótona, triste y aburrida, donde no hay risas, felicidad y lo que alcanzan a ver es soledad, tristeza, deudas, enfermedades, engaños, mentiras, falsedades, sus pensamientos son de depresión, sus temores son gigantes y algunos piensan en el suicidio como la vía de escape o hasta ruegan a Dios para que se los lleve al cielo. Eso es cobardía, el problema externo rara vez es el verdadero problema. El problema es que todos tenemos miedo y miedo a cambiar. Recuerda lo que Pablo dice en Romanos 12: 2 “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” (NVI).

Esa es la clave para cambiar, renovando nuestra mente, esa renovación viene cuando meditamos en la Palabra de Dios, cuando tenemos Tiempo con Dios y cuando comenzamos a incorporar hábitos, principios y herramientas a nuestra vida. Dios es inmutable, El no cambia en su amor y en su fidelidad, pero la biblia enseña que: Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!. Lamentaciones 3:23 (NVI). El cada día renueva sus misericordias hacia nosotros y lo hace a medida que nosotros incorporamos la Palabra en nuestra mente y en nuestros corazones.

Si usted es de lo que piensa que puede ganar o ahorrar tiempo, le tengo una noticia. El tiempo no se puede atrapar, mucho menos almacenar. Nuestra existencia transcurre a gran velocidad, pero mientras tengamos vida, tenemos la oportunidad de cambiar nuestros hábitos, de tener una mejor calidad de existencia, de aprovechar y disfrutar cada respiro y cada latido de nuestro corazón.

Lo importante sería que pudiéramos sacar del automático todas aquellas cosas a las que hoy estamos acostumbrados. ¿Para qué?
Para poder cambiarlas. ¿A que te acostumbraste en la vida? ¿Estas cansado de fracasar en una relación, profesión, trabajo, ministerio? ¿Te gustaría cambiar? ¿Qué cosas te gustaría cambiar?

Sólo podemos cambiar aquellos mundos que podemos observar.

¿Qué estas observando? Hoy es el mejor día para dejar de acostumbrarte a esas cosas que no te gustan, que no te edifican y que no sacan lo mejor de ti. Tu naciste para ser un ganador(a). Deja ya de acostumbrarte a perder.

Fuente: porsugracia

domingo, 18 de enero de 2009

Reflexiones - Mide tu lengua

No hay dudas de que todos hemos oído alguna vez la frase: Hablas tan fuerte que no puedo escucharte. Un viejo poema confirma que el buen consejo de medir tu lengua ha sido dado prácticamente por toda cultura, raza o tribu.

La invertebrada lengua, tan pequeña y débil, puede destruir y matar, declaran los griegos.

La lengua destruye las más grandes hordas, afirman los turcos, como una espada.

El proverbio persa dice con sabiduría: ¡Lengua larga, muerte temprana!.

O a veces usan esta versión: No dejes que tu lengua corte tu cabeza.

La lengua puede pronunciar una palabra cuya velocidad excede el límite, dicen chinos.

Los árabes dicen: El almacén de la lengua es el corazón.

De los hebreos viene la máxima expresión: Los pies pueden patinarse, pero la lengua nunca debe hacerse.

El sagrado escritor corona a todos: El que guarda su lengua guarda su alma.

La solución a la cartera armamentista… a las elevadas tazas de criminalidad, abuso y divorcio… puede muy bien yacer… en la lengua.

Las palabras de un padre son como un termostato que establece la temperatura en un hogar.

Proverbios 18:21
La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.

Fuente: porsugracia